País Valencià: La huelga indefinida, el final de un curso de movilizaciones
Esta lucha puede ser un revulsivo para otros sectores laborales y sociales en un momento de crecimiento de la ultraderecha y para despertarse de una vez por todas de la larga noche neoliberal
Una huelga indefinida no sale de la nada. Todavía no había empezado el curso, el 28 de agosto, una concentración unitaria de todos los sindicatos de la mesa ante la Consellería pedía la reversión de los recortes, la recuperación del poder adquisitivo, la bajada de ratios y la reducción de la burocracia.
El 12 de septiembre STEPV-IV, CCOO y UGT anunciaron la convocatoria de asambleas con los mismos objetivos sumándole la mejora de las infraestructuras. En la mesa sectorial del 25 de diciembre el secretario autonómico Mcevoy no se dignó ni a responder a las demandas hechas por los sindicatos.
El día siguiente los sindicatos hacen una propuesta de calendario de movilizaciones que incluye asambleas comarcales de profesorado en octubre y una huelga el 20 de noviembre precedida de manifestaciones en las capitales de provincia.
En asamblea comarcal de l'Horta del 7 de octubre, celebrada en el IES Alcances, ya se acuerda proponer al resto de asambleas acabar el curso en mayo si no nos lo arreglan.
La dimisión de Mazón, los días de gobierno en funciones y el cambio de gobierno, hacen que el día 5 de noviembre en asamblea se decida desconvocar la huelga del 20N y convertirlo en una jornada de lucha. El 11 de noviembre CSIF se suma a la plataforma sindical, solo ANPE, quedaba fuera de la plataforma, y se convoca una huelga para el 11 de diciembre con el apoyo de la Plataforma en defensa de la enseñanza pública que incluye en toda la comunidad educativa.
En la convocatoria se explicita que si no se da respuesta a las demandas, habrá una jornada de huelga a enero, febrero, dos jornadas de huelga en abril y varias jornadas de huelga en mayo con la posibilidad de convertirla en indefinida.
El 18 de noviembre el Personal de Atención Educativa (PAE) y el Personal de Administración y Servicios se suman a las movilizaciones del profesorado. La huelga del 11 de diciembre saca en la calle un tercio del profesorado y más de la mitad del PAS y el PAE. La sensación de los huelguistas fue que no seria ni mucho menos la última, que era el inicio de todo.
Las negociaciones hacen que la unidad sindical replantee el calendario en una asamblea telemática de todo el profesorado y la siguiente huelga no será hasta el 31 de marzo con un seguimiento mayoritario y acompañado de un proceso asambleario creciente. En una consulta masiva al profesorado que responden casi 10 000 docentes, la muestra dice que el profesorado está mayoritariamente por la huelga indefinida.
La huelga del 31 se dio en medio de un movimiento asambleario incipiente que se ha ido fortaleciendo durante el tercer trimestre. Esto ha hecho que el segundo sindicato de profesorado del País Valencià, ANPE, se adhiera a la convocatoria de huelga indefinida. Los sindicatos minoritarios sin representación a la mesa sectorial también se han sumado a una convocatoria que tiene el apoyo de la principal organización de familias.
La huelga está en marcha desde el 11 de mayo. Después de preguntar con la mayor de las precauciones al TSJCV por el que considerábamos unos servicios mínimos abusivos, la justicia vuelve a dar la razón a un gobierno del PP.
La huelga es económicamente sostenible para contar con la paga de junio, cada mes cobraremos, esto ha puesto muy nervioso en el gobierno y si la huelga aguanta, se verá obligado a negociar.
La primera semana de huelga ha sido un éxito rotundo, un seguimiento mayoritario y unas manifestaciones que pasarán a la historia, no solo del País Valencià, sino de las luchas educativas de todo el estado. Mientras se escriben estas letras, se espera una oferta del gobierno para una mesa el día 18 de mayo. Se ha hecho un llamamiento generalizado desde todos los espacios en lucha a la resistencia del profesorado en huelga.
Esta resistencia está llegando al corazón de la sociedad valenciana y ha espoleado otros sectores como el del taxi, en contra de las VTC, o el de las trabajadoras de la privada concertada que también han convocado movilizaciones en formas de paradas parciales.
Estamos ante una huelga histórica. Del resultado de esta huelga dependerán las condiciones laborales de una generación de profesores y seguramente de las generaciones futuras. O gana todo el mundo o pierde todo el mundo, tanto huelguistas como no huelguistas, también la educación pública puede correr la misma suerte.
Esta lucha puede ser un revulsivo para otros sectores laborales y sociales en un momento de crecimiento de la extrema derecha y para despertarse de una vez por todas de la larga noche neoliberal.
* Coordinador de Acción Sindical Intersindical Valenciana.
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