Nacionales PP.Catalans :: 18/10/2013
[Cat/Cast] La CUP expressa el seu suport al fotoperiodista Jordi Borràs
Ahora más que nunca hay que cortar de raíz cualquier expresión fascista que pueda acabar aconteciendo un mal mayor.
Catalan
Quan semblava que començàvem a recuperar-nos de la ressaca del polèmic 12 d'octubre d'enguany (si és que els 12O han deixat mai de ser polèmics) una notícia ens pertorba la rutina: un company de lluita ha estat amenaçat de mort per feixistes.
En Jordi Borràs alertava en una piulada a Twitter, el dissabte 12 d'octubre, sobre la ubicació d'un grup d'ultres i advertia d'anar amb “molt de compte” amb els “nazis”, ja que és de coneixement públic la violència que duen associada aquest grups d'extrema dreta. Minuts després, aquest grup d'ultraespanyolistes era atacat per un grup d'antifeixistes. Aquesta successió de fets han estat l'excusa per acusar a en Jordi de delatar els nazis de forma deliberada per tal que fossin agredits i ha estat prou argument per a que rebés amenaces de mort i se'n fessin públiques dades personals.
Tot i que es materialitzi en una persecució personal, s'està perseguint una lluita. En Jordi és un reconegut fotògraf que ha immortalitzat multitud d'esdeveniments socials, des de manifestacions amb aldarulls a parlaments polítics de tots els colors. La seva professió l'ha vinculat, tot sovint, a un combat per la denúncia. Ha mostrat la violència als carrers (com els avalots de les celebracions de futbol d'Espanya, entre d'altres) i també ha publicat imatges que destapen vincles i afinitats entre partits i col·lectius espanyolistes amb organitzacions d'extrema dreta, posicionades obertament a favor del franquisme. El que els molesta d'en Jordi no és la seva piulada, és la seva tasca de desemmascarar veritats ocultes, de vegades perquè costa de veure-les; sovint perquè pretenen que no les veiem.
Una altra vegada, doncs, s'estan perseguint unes idees: les amenaces a en Jordi són una amenaça a la llibertat i a la veritat. Com no podia ser d'una altra manera la CUP vol expressar el seu suport al company Jordi Borràs, a la seva família i el seu entorn més proper. A més, prenem el compromís de recolzar el Jordi assumint les mesures que es considerin necessàries, ja sia emprendre accions legals o mostres de suport i de solidaritat de tot tipus. I animem a totes les persones, organitzacions i entitats a mostrar el seu suport tant per en Jordi com per la defensa d'una idees que se'ns volen arrabassar com a poble. Ens cal un front com més ampli i més unitari millor per rebutjar qualsevol expressió feixista.
Malauradament, la sensació davant de l'activitat actual del feixisme és doblement negativa: la crisi n'és un brou de cultiu propici i es percep una escalada, ja sigui per intensificació de la presència pública o per un increment qualitatiu de les accions dels grups feixistes. I, al mateix temps, no podem estar-nos de denunciar una certa sensació d'impunitat: que els assaltants de Blanquerna, després de sortir indemnes del seu acte d'agressió es desplacessin a Barcelona el 12O i que estiguin, alguns d'ells, involucrats en les amenaces cap a en Jordi ens en dóna una idea prou clara. I, encara més, ens dóna una idea ben diàfana de la nostra democràcia mutilada, de la farsa del postfranquisme, de com es va tancar en fals una dictadura i de com en perviu el seu llegat. L'estat espanyol és una anomalia democràtica i aquests fets en són (només) una de les seves conseqüències.
Per això també exigim a les autoritats competents que no escatimin esforços en la persecució de l'autoria d'aquestes amenaces. Ara més que mai cal tallar d'arrel qualsevol expressió feixista que pugui acabar esdevenint un mal major.
El feixisme avança si no se'l combat, avui en Jordi, més valent que mai, ha trencat el silenci. I nosaltres l'acompanyem.
Feixisme, mai més. No passaran!
Castellano
Cuando parecía que empezábamos a recuperarnos de la resaca del polémico 12 de octubre de este año (si es que los 12-O han dejado nunca de ser polémicos) una noticia nos perturba la rutina: un compañero de lucha ha sido amenazado de muerto por fascistas.
En Jordi Borràs alertaba en una piada a Twitter, el sábado 12 de octubre, sobre la ubicación de un grupo de ultras y advertía de ir con “mucha cuenta” con los “nazis”, puesto que es de conocimiento público la violencia que llevan asociada este grupos de extrema derecha. Minutos después, este grupo de ultraespañolistas era atacado por un grupo de antifascistas. Esta sucesión de hechos han sido la excusa para acusar a Jordi de delatar los nazis de forma deliberada para que fueran agredidos y ha sido suficiente argumento para que recibiera amenazas de muerto y se hicieran públicos datos personales.
A pesar de que se materialice en una persecución personal, se está persiguiendo una lucha. En Jordi es un reconocido fotógrafo que ha inmortalizado multitud de acontecimientos sociales, desde manifestaciones con disturbios a parlamentos políticos de todos los colores. Su profesión lo ha vinculado, a menudo, a un combate por la denuncia. Ha mostrado la violencia en las calles (como los disturbios de las celebraciones de fútbol de España, entre otros) y también ha publicado imágenes que destapan vínculos y afinidades entre partidos y colectivos españolistas con organizaciones de extrema derecha, posicionadas abiertamente a favor del franquismo. El que los molesta de en Jordi no es su piada, es su tarea de desenmascarar verdades ocultas, a veces porque cuesta de verlas; a menudo porque pretenden que no las vemos.
Otra vez, pues, se están persiguiendo unas ideas: las amenazas a Jordi son una amenaza a la libertad y a la verdad. Cómo no podía ser de otro modo la CUP quiere expresar su apoyo al compañero Jordi Borràs, a su familia y su entorno más cercano. Además, tomamos el compromiso de apoyar Jordi asumiendo las medidas que se consideren necesarias, ya sea emprender acciones legales o muestras de apoyo y de solidaridad de todo tipo. Y animamos a todas las personas, organizaciones y entidades a mostrar su apoyo tanto por en Jordi cómo por la defensa de una ideas que se nos quieren arrebatar como pueblo. Nos hace falta un frente cuanto más amplio y más unitario mejor para rechazar cualquier expresión fascista.
Desgraciadamente, la sensación ante la actividad actual del fascismo es doblemente negativa: la crisis es un caldo de cultivo propicio y se percibe una escalada, ya sea por intensificación de la presencia pública o por un incremento cualitativo de las acciones de los grupos fascistas. Y, al mismo tiempo, no podemos estarnos de denunciar una cierta sensación de impunidad: que los asaltantes de Blanquerna, después de salir indemnes de su acto de agresión se desplazaran en Barcelona el 12O y que estén, algunos de ellos, involucrados en las amenazas hacia en Jordi nos da una idea bastante clara. Y, todavía más, nos da una idea muy diáfana de nuestra democracia mutilada, de la farsa del postfranquismo, de cómo se cerró en falso una dictadura y de cómo pervive su legado. El estado español es una anomalía democrática y estos hechos son (sólo) una de sus consecuencias.
Por eso también exigimos a las autoridades competentes que no escatimen esfuerzos en la persecución de la autoría de estas amenazas. Ahora más que nunca hay que cortar de raíz cualquier expresión fascista que pueda acabar aconteciendo un mal mayor.
El fascismo avanza si no se lo combate, hoy en Jordi, más valiendo que nunca, ha roto el silencio. Y nosotros lo acompañamos.
Fascismo, nunca más. No pasarán!
Castellano
Cuando parecía que empezábamos a recuperarnos de la resaca del polémico 12 de octubre de este año (si es que los 12-O han dejado nunca de ser polémicos) una noticia nos perturba la rutina: un compañero de lucha ha sido amenazado de muerto por fascistas.
En Jordi Borràs alertaba en una piada a Twitter, el sábado 12 de octubre, sobre la ubicación de un grupo de ultras y advertía de ir con “mucha cuenta” con los “nazis”, puesto que es de conocimiento público la violencia que llevan asociada este grupos de extrema derecha. Minutos después, este grupo de ultraespañolistas era atacado por un grupo de antifascistas. Esta sucesión de hechos han sido la excusa para acusar a Jordi de delatar los nazis de forma deliberada para que fueran agredidos y ha sido suficiente argumento para que recibiera amenazas de muerto y se hicieran públicos datos personales.
A pesar de que se materialice en una persecución personal, se está persiguiendo una lucha. En Jordi es un reconocido fotógrafo que ha inmortalizado multitud de acontecimientos sociales, desde manifestaciones con disturbios a parlamentos políticos de todos los colores. Su profesión lo ha vinculado, a menudo, a un combate por la denuncia. Ha mostrado la violencia en las calles (como los disturbios de las celebraciones de fútbol de España, entre otros) y también ha publicado imágenes que destapan vínculos y afinidades entre partidos y colectivos españolistas con organizaciones de extrema derecha, posicionadas abiertamente a favor del franquismo. El que los molesta de en Jordi no es su piada, es su tarea de desenmascarar verdades ocultas, a veces porque cuesta de verlas; a menudo porque pretenden que no las vemos.
Otra vez, pues, se están persiguiendo unas ideas: las amenazas a Jordi son una amenaza a la libertad y a la verdad. Cómo no podía ser de otro modo la CUP quiere expresar su apoyo al compañero Jordi Borràs, a su familia y su entorno más cercano. Además, tomamos el compromiso de apoyar Jordi asumiendo las medidas que se consideren necesarias, ya sea emprender acciones legales o muestras de apoyo y de solidaridad de todo tipo. Y animamos a todas las personas, organizaciones y entidades a mostrar su apoyo tanto por en Jordi cómo por la defensa de una ideas que se nos quieren arrebatar como pueblo. Nos hace falta un frente cuanto más amplio y más unitario mejor para rechazar cualquier expresión fascista.
Desgraciadamente, la sensación ante la actividad actual del fascismo es doblemente negativa: la crisis es un caldo de cultivo propicio y se percibe una escalada, ya sea por intensificación de la presencia pública o por un incremento cualitativo de las acciones de los grupos fascistas. Y, al mismo tiempo, no podemos estarnos de denunciar una cierta sensación de impunidad: que los asaltantes de Blanquerna, después de salir indemnes de su acto de agresión se desplazaran en Barcelona el 12O y que estén, algunos de ellos, involucrados en las amenazas hacia en Jordi nos da una idea bastante clara. Y, todavía más, nos da una idea muy diáfana de nuestra democracia mutilada, de la farsa del postfranquismo, de cómo se cerró en falso una dictadura y de cómo pervive su legado. El estado español es una anomalía democrática y estos hechos son (sólo) una de sus consecuencias.
Por eso también exigimos a las autoridades competentes que no escatimen esfuerzos en la persecución de la autoría de estas amenazas. Ahora más que nunca hay que cortar de raíz cualquier expresión fascista que pueda acabar aconteciendo un mal mayor.
El fascismo avanza si no se lo combate, hoy en Jordi, más valiendo que nunca, ha roto el silencio. Y nosotros lo acompañamos.
Fascismo, nunca más. No pasarán!






