El fiscal recurre la sentencia absolutoria del Princesa

El fiscal acusa a los okupas del Princesa de atentar contra la paz pública y recurre el fallo
Sostiene que causaron un “gravísimo” desorden y obligaron a cerrar todo un barrio
El fiscal ha recurrido a la Audiencia la absolución de los 50 okupas del teatro Princesa y solicita su condena por atentar contra la paz pública. El acusador sostiene que causaron “gravísimos” desórdenes públicos, obligaron a cerrar todo un barrio y solo salieron del local cuando murió el joven caído desde las gradas del teatro.
ARTURO CHECA/ VALENCIA
Nuevo capítulo de la batalla legal por los disturbios del teatro Princesa. El fiscal ha recurrido ya ante la Audiencia de Valencia la absolución de los 50 okupas a los que acusa de desórdenes públicos, usurpación y daños. El fiscal inicia su recurso relatando lo ocurrido en octubre de 1999 en el local de la calle Moro Zeit de Valencia.
Todo comenzó con los insultos y lanzamiento de “piedras y botellas” de los ocupantes del teatro a los agentes. Tras una verdadera batalla campal, los okupas salieron del local al morir uno de ellos tras caer desde una grada. Los policías detuvieron a 52 personas (dos menores) y al entrar al edificio lo encontraron con numerosos destrozos y “escombros y ladrillos junto a las ventanas para su lanzamiento a los agentes”, según el acusador.
El representante del ministerio público sostiene que los okupas “atentaron contra la paz pública”. El magistrado les absolvió de este delito al considerar que hubo una actuación en grupo y se alteró el orden, pero que no se atentó contra la paz pública, tercer requisito considerado por el Código Penal para condenar por dicho delito.
Si bien reconoce que, antes de la aparición de la Policía, los jóvenes no incurrieron en ningún desorden público (argumento esgrimido por el juez para absolverlos), el acusador público añade que tras la llegada de los agentes protagonizaron “una gran alteración” en la zona.
El fiscal asegura que quienes acudieron a la reunión en el local del barrio del Carmen “sabían que se iban a producir” incidentes. Los okupas crearon una “gravísima situación, hasta el punto que hubo de ser cerrado todo un barrio, desde la Plaza del Tossal y calle Bolsería hasta la de Guillem de Castro”, añade.
Ángel Damián V. A., Rafael M. M. y Francisco P. A. fueron, según el ministerio público, los autores del lanzamiento de cascotes, y el resto de procesados les ayudaron a aprovisionarse de objetos para arrojar “y les respaldaron con su presencia”.
Ni en ruinas ni abandonado
El juez absolvió a los okupas de usurpación del teatro al considerar que su estancia en el local apenas se prolongó unas horas, pero el recurso sostiene que si la ocupación “duró poco fue debido al desgraciado accidente” del fallecimiento.
Además, el fiscal niega que el teatro esté abandonado y en ruinas, como dice el magistrado, y culpa al Ayuntamiento de impedir a las dueñas del inmueble su reforma al estar pendiente un plan urbanístico que incluye al edificio. Por ello, el acusador reclama la condena de los okupas por usurpación y también por los daños causados con el lanzamiento de objetos a varios coches aparcados en la calle







