El fraude de Tierra Mítica salpica al ultraderechista Eduardo Zaplana, portavoz del Partido Popular

El ínclito Zaplana, el mismo que se retrató en las grabaciones del caso Naseiro, el que fue condenado en su época presidencial por discriminar medios de comunicación valencianos, el amigo de Julio Iglesias, al que se le pagaban los servicios prestados en exóticos paraísos fiscales. Todo un ejemplo del modelo capitalista que pretenden perpetuar.
El diario digital El País retomó el caso el pasado sábado para alertar de que el informe del fiscal jefe del TSJ de Valencia, Ricard Cabedo, recoge que parte de los fondos defraudados fueron transferidos a bancos suizos.
Según ese medio, el ministerio público imputa por esos hechos a 24 personas: 21 representantes de 16 empresas y tres altos ejecutivos del complejo lúdico: al ex presidente de Terra Mítica Luis Esteban, al ex director general Miguel Navarro y al ex jefe de compras Justo Valverde.
La denuncia de Cabedo fue admitida a trámite por un Juzgado de Instrucción. El fiscal los acusa de seis delitos de falsedad y doce de fraude a la Hacienda Pública en 2000 y 2001 cuando gobernaba el PP y Zaplana era presidente de la Comunidad Valenciana.
El nombramiento de Valverde fue criticado entonces por los partidos de la oposición por ser cuñado del actual portavoz del Grupo Parlamentario del PP en el Congreso. Este impulsó en 1997 la construcción del parque temático desde su cargo de presidente de la Generalitat.
La página web del Centro de Acuicultura Experimental recuerda que el parque fue construido en terrenos sin agua comprados por los allegados a Zaplana y se implicaron en el proyecto los miembros más representativos de la Peña "El Picarol".
Entre estos destacan, asegura, el mismo Zaplana y el Conseller de Medio Ambiente Fernando Modrego, que desde la Dirección General de Urbanismo y subsecretario de la Coput entonces, impulsó y autorizó la ilegalidad de construir Terra Mítica.
El País indica que en una investigación de la Agencia Tributaria, la Fiscalía detectó una "trama organizada que permitía, tras la falsificación de facturas, una defraudación del impuesto de sociedades y del IVA de los años 2000 y 2001".
Según el Ministerio Público, existe un grupo de sociedades, "cuyos legales representantes están en connivencia unos con otros" que, "guiados por el ánimo de defraudar a la Hacienda Pública, han venido emitiendo una serie de facturas que no obedecen a la realidad’.
El relato de la fiscalía desmenuza el modo de obrar de la trama en al menos cuatro escalones para encubrir las falsas facturas por trabajos no realizados, y han transmitido más de 300.000 euros a un banco suizo, lo que fue desmentido por un portavoz de Terra Mítica.
El diario señala que el portavoz del actual Gobierno valenciano, Esteban González Pons, señaló que Terra Mítica es parte perjudicada en el fraude. "El Consell no es Terra Mítica, sino que no es más que un 20%", puntualizó.
Los grupos parlamentarios socialista y de Izquierda Unida denunciaron que Terra Mítica "se ha convertido en un modelo de corrupción" y en "un pozo sin fondo" y pidieron al presidente de la Generalitat que depure las responsabilidades políticas.







