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03/04/2019 :: Nacionales PP.Catalans

La Brigada de Información de la Policía Nacional española intentó poner un topo en la CUP

x Jesús Rodríguez / Directa.cat
El agente que intentó la infiltración investigó los movimientos sociales en la década de los 90 y 2000, también implicado en el caso Estado Infiltrado

El agente que intentó la infiltración es conocido con el apodo de ‘Jordi’ , quien investigó los movimientos sociales en la década de los 90 y los primeros 2000, también implicado en el intento de captación de un activista graciense en el caso Estado Infiltrado destapado por la ‘Directa

El objetivo de la infiltración durante la primavera y el verano de 2017 era conseguir datos concretos sobre la organización del referéndum del 1 de octubre. El agente que intentó la infiltración es conocido con el apodo de ‘Jordi’ , quien investigó los movimientos sociales en la década de los 90 y los primeros 2000, también implicado en el intento de captación de un activista graciense en el caso Estado Infiltrado destapado por la ‘Directa’. El 1-O fue el responsable de liderar los “funcionarios intervinientes de investigación”, que se encargaron de “la aproximación, entrada, recogida de efectos, identificación de personas y levantamiento de actas en los espacios públicos utilizados para la votación “.

4 de abril de 2017. Aunque no se había anunciado oficialmente la fecha ni la pregunta del referéndum de autodeterminación y, sin embargo, la maquinaria judicial y policial ya trabajaba intensamente para impedir la votación. El día anterior La Vanguardia titulaba “La Fiscalía intensifica la vigilancia del proceso catalán”. Y ahora hemos sabido que el fiscal Javier Zaragoza de la Audiencia Nacional española estaba en permanente contacto con la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) para instarles a apretar el acelerador en las investigaciones. Aquel 4 de abril uno de los comisarios de la Brigada Provincial de Información (BPI) de la Jefatura Superior del CNP en Cataluña, con número de placa 74977 y que responde a las iniciales IMA -que trabajaba a las órdenes del Comisario jefe 18564 de la BPI que este martes declara como testigo ante la Sala Segunda- revisaba su base de datos telefónicos y enviaba un SMS. En la pantalla del teléfono móvil de Marc -nombre ficticio para preservar su identidad- aparecía el siguiente mensaje: “Supongo que sabes quién soy, te paso a buscar en coche para tu casa, sólo será un rato “. la Directa ha podido acceder a las comunicaciones que mantuvieron.

Marc conocía al policía. Aquel comisario, años atrás, cuando era inspector, la había detenido e interrogado. Nervios, inseguridad, dudas. Marc dio vueltas al mensaje, pensando a explicarle a alguien antes de hacer nada, pero finalmente no lo hizo. Esperó la llegada del policía. Poco antes de la una de la tarde un vehículo deportivo de baja cilindrada se detuvo frente a su domicilio. No llevaba los cristales tintados. Marc subió. Recuerda que había una pequeña mochila escolar en el asiento trasero donde se veía la culata de la pistola del comisario. El vehículo circuló durante un buen rato, alejándose del entorno geográfico por donde se mueve habitualmente Marc. Eran las dos, hora de comer, y el coche policial camuflado -del parque móvil del Ministerio del Interior- entraba en el Campo de Golf Municipal de Matadepera. Con las iniciales IMA. se había reservado una mesa para comer en el restaurante Can Viñedos (fotografía de cabecera). Treinta euros por comensal.

A ojos de terceros podía tratarse perfectamente de una comida de un padre con su hijo. Nadie hubiera imaginado que en aquella mesa, discretamente, se estaba haciendo una oferta de infiltración en la dirección de la CUP. “Necesito información del referéndum, necesito alguien que me informe de todo lo que pase a la CUP, no a cualquier territorial sino a la cúpula, entre la gente que se mueve cerca de David Fernández”, en palabras del policía que el activista recuerda como si fuera hoy. Marc, que no es militante de la CUP pero que simpatiza, escuchaba con cierta estupefacción, deseando que pasaran los minutos y se acabara la comida. El policía insistió, con oferta económica incluida. El comisario habría garantizado la existencia de una partida económica específica. “Me ofrecieron 700 euros mensuales fijas si aceptaba colaborar con ellos y en caso de que lograra cualquier información sobre el referéndum se me pagaría una cantidad extra. No concretó, pero dijo que un dato relevante sería “muy bien pagado”. “Lo rechacé. Le dije que tenía una vida muy complicada y que no tendría tiempo para involucrarme. Entonces me llegó a ofrecer apoyo extra en mis tareas laborales y cargas familiares para que pudiera liberar tiempo para infiltrarme en la CUP. Lo vi muy desesperado “, detalla Marc, que dos años después de los hechos ha querido hacerlo público.

“Durante todo este tiempo he tenido mala conciencia de no haberlo dicho a nadie. Su imagen y sus palabras me venían constantemente en la cabeza. Es importante que se sepa cómo funcionan, hasta dónde pueden llegar “, nos cuenta con cierta tristeza y resignación. Pasadas las tres terminaron la comida. La factura la pagó el comisario. Subieron al coche. El vehículo dejó a Marc en la puerta de casa. Cada vez que se hablaba de donde eran las urnas a los medios de comunicación, el simpatizante de la CUP no podía dejar de pensar en el intento de captación y, sobre todo, le rondaba el temor de que después de su “no” el comisario lo hubiera intentado con otras personas.

Tras el rastro de ‘Jordi’

El agente con número de placa 74977 es el agente con el apodo de Jordi , quien durante los años 90 y los primeros 2000 fue el encargado de investigar miembros de los movimientos sociales y fue acusado de torturas por parte de algunas de las personas a las que interrogó. En 2016, el policía, junto con un compañero, intentó captar la activista de Gracia Quim Gimeno Investigado por la Audiencia Nacional española en el marco de la operación Pandora contra el movimiento anarquista- para infiltrarse en el movimiento libertario del Poble sec barcelonés. La Directa investigó el caso y una vez se hizo pública la historia bajo el paraguas Estado Infiltrado, Gimeno se querelló contra ambos policías, pero la causa se archivó.

El año 2017, los dos agentes involucrados en el caso Estado Infiltrado participaron en el encuentro que se produjo en el marco de la Mesa de Valoración de la Amenaza Terrorista, convocada por el Gobierno español el 19 de agosto en la sede madrileña del Ministerio del Interior, tras los atentados de Barcelona y Cambrils. La mesa extraordinaria estaba presidida por el ministro de Interior en ese momento, Juan Ignacio Zoido, en compañía del secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, y los máximos responsables de la lucha antiterrorista en España de la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), de los Mossos y de la Ertzaintza.

La pista de Jordi se volvía a recuperar con la celebración del referéndum del 1 de octubre. El inspector del CNP, ascendido a comisario, fue el encargado jefe del servicio operativo de la BPI de Barcelona durante el despliegue policial español con motivo de la jornada de votaciones, según un informe policial presentado ante el juzgado que investigaba la actuación de los policías españoles durante el 1-O. La función del comisario Jordi ese día era liderar los “funcionarios intervinientes de investigación”, que siguiendo órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, se encargaron de “la aproximación, entrada, recogida de efectos, identificación de personas y levantamiento de actas en los espacios públicos utilizados para la votación en el referéndum ilegal del 1 de octubre “, según la documentación policial presentada en el juzgado.

Reacciones políticas

Una vez se ha hecho pública la noticia, diferentes partidos políticos han hecho pública su reacción. En el caso de la formación anticapitalista, la CUP ha presentado una petición en el Parlamento de Cataluña para pedir la comparecencia ante la cámara catalana del actual ministro del Interior, Fernando Grande -Marlaska, así como su predecesor Juan Ignacio Zoido , responsable de la cartera durante el gobierno del Partido Popular.

Por su parte, el senador del Partido nacionalista Vasco (PNV) Jon Iñárritu ha informado a la Directa que una vez el Senado español recupere su actividad habitual -Cierra las puertas una vez se convocan elecciones generales- formulará preguntas parlamentarias dirigidas al Ministerio español del Interior en relación al intento de infiltración a la CUP.

La Brigada d’Informació de la Policia Nacional espanyola va intentar posar un talp a la direcció de la CUP

 abril 2, 2019

L’objectiu de la infiltració durant la primavera i l’estiu de 2017 era aconseguir dades concretes sobre l’organització del referèndum de l’1 d’octubre. L’agent que va intentar la infiltració és conegut amb el sobrenom de ‘Jordi’, qui va investigar els moviments socials catalans en la dècada dels 90 i els primers 2000, també implicat en l’intent de captació d’un activista gracienc en el cas Estat Infiltrat destapat per la ‘Directa’. L’1-O va ser el responsable de liderar els “funcionaris intervinents d’investigació”, que es van encarregar de “l’aproximació, entrada, recollida d’efectes, identificació de persones i alçament d’actes en els espais públics utilitzats per a la votació”.

Jesús Rodríguez | @albertmartnez

4 d’abril de 2017. Encara no s’havia anunciat oficialment la data ni la pregunta del referèndum d’autodeterminació i, malgrat això, la maquinària judicial i policial ja treballava intensament per tal d’impedir la votació. El dia anterior La Vanguardia titulava “La Fiscalia intensifica la vigilància del procés català”. I ara hem sabut que el fiscal Javier Zaragoza de l’Audiència Nacional espanyola estava en permanent contacte amb la Guàrdia Civil i el Cos Nacional de Policia (CNP) per instar-los a prémer l’accelerador en les investigacions. Aquell 4 d’abril un dels comissaris de la Brigada Provincial d’Informació (BPI) de la Prefectura Superior del CNP a Catalunya, amb número de placa 74.977 i que respon a les inicials I.M.A. –que treballava a les ordres del Comissari en cap 18.564 de la BPI que aquest dimarts declara com a testimoni davant de la Sala Segona– revisava la seva base de dades telefòniques i enviava un SMS. A la pantalla del telèfon mòbil d’en Marc –nom fictici per preservar-ne la identitat– hi apareixia el següent missatge: “Suposo que saps qui sóc, et passo a buscar en cotxe per casa teva, només serà una estona”. La Directa ha pogut accedir a les comunicacions que van mantenir.

En Marc coneixia el policia. Aquell comissari, anys enrere, quan era inspector, l’havia detingut i interrogat. Nervis, inseguretat, dubtes. En Marc va donar voltes al missatge, pensant a explicar-li a algú abans de fer res, però finalment no ho va fer. Va esperar l’arribada del policia. Poc abans de la una del migdia un vehicle esportiu de baixa cilindrada es va aturar davant del seu domicili. No duia els vidres tintats. En Marc hi va pujar. Recorda que hi havia una petita motxilla escolar al seient del darrere on es veia la culata de la pistola del comissari. El vehicle va circular durant una bona estona, allunyant-se de l’entorn geogràfic per on es mou habitualment en Marc. Eren les dues, hora de dinar, i el cotxe policial camuflat –del parc mòbil del Ministeri de l’Interior– entrava al Camp de Golf Municipal de Matadepera. Amb les inicials I.M.A. s’havia reservat una taula per dinar al restaurant Can Vinyers (fotografia de capçalera). Trenta euros per comensal.

Ningú hauria imaginat que en aquella taula, discretament, s’estava fent una oferta d’infiltració a la direcció de la CUP. “Necessito informació del referèndum, necessito algú que m’informi de tot el que passi a la CUP, no a qualsevol territorial sinó a la cúpula, entre la gent que es mou a prop de David Fernàndez”

A ulls de tercers podia tractar-se perfectament d’un dinar d’un pare amb el seu fill. Ningú hauria imaginat que en aquella taula, discretament, s’estava fent una oferta d’infiltració a la direcció de la CUP. “Necessito informació del referèndum, necessito algú que m’informi de tot el que passi a la CUP, no a qualsevol territorial sinó a la cúpula, entre la gent que es mou a prop de David Fernàndez”, en paraules del policia que l’activista recorda com si fos avui. En Marc, que no és militant de la CUP però que hi simpatitza, escoltava amb certa estupefacció, desitjant que passessin els minuts i s’acabés el dinar. El policia hi va insistir, amb oferta econòmica inclosa. El comissari hauria garantit l’existència d’una partida econòmica específica. “Em van oferir 700 euros mensuals fixes si acceptava col·laborar amb ells i en cas que aconseguís qualsevol informació sobre el referèndum se’m pagaria una quantitat extra. No va concretar, però va dir que una dada rellevant seria “molt ben pagada””. “Ho vaig rebutjar. Li vaig dir que tenia una vida molt complicada i que no tindria temps per involucrar-m’hi. Aleshores em va arribar a oferir suport extra en les meves tasques laborals i càrregues familiars perquè pogués alliberar temps per a infiltrar-me a la CUP. El vaig veure molt desesperat”, detalla en Marc, que dos anys després dels fets ha volgut fer-ho públic.

“Durant tot aquest temps he tingut mala consciència de no haver-ho dit a ningú. La seva imatge i les seves paraules em venien constantment al cap. És important que se sàpiga com funcionen, fins on poden arribar”, ens explica amb certa tristor i resignació. Passades les tres van acabar l’àpat. La factura la va pagar el comissari. Van pujar al cotxe. El vehicle va deixar en Marc a la porta de casa. Cada cop que es parlava d’on eren les urnes als mitjans de comunicació, el simpatitzant de la CUP no podia deixar de pensar en l’intent de captació i, sobretot, li rondava el temor que després del seu “no” el comissari ho hagués intentat amb altres persones.

Rere el rastre de ‘Jordi’

L’agent amb número de placa 74.977 és l’agent amb el sobrenom de Jordi, qui durant els anys 90 i els primers 2000 va ser l’encarregat d’investigar membres dels moviments socials catalans i va ser acusat de tortures per part d’algunes de les persones a les quals va interrogar. El 2016, el policia, juntament amb un company, va intentar captar l’activista de Gràcia Quim Gimeno -investigat per l’Audiència Nacional espanyola en el marc de l’operació Pandora contra el moviment anarquista- per infiltrar-se en el moviment llibertari del Poble-sec barceloní. La Directa va investigar el cas i un cop es va fer pública la història sota el paraigua Estat Infiltrat, Gimeno es va querellar contra ambdós policies, però la causa es va arxivar.

L’any 2017, els dos agents involucrats en el cas Estat Infiltrat van participar en la trobada que es va produir en el marc de la Taula de Valoració de l’Amenaça Terrorista, convocada pel Govern espanyol el 19 d’agost a la seu madrilenya del Ministeri d’Interior, després dels atemptats de Barcelona i Cambrils. La mesa extraordinària estava presidida pel ministre d’Interior en aquell moment, Juan Ignacio Zoido, en companyia del secretari d’Estat de Seguretat, José Antonio Nieto, i els màxims responsables de la lluita antiterrorista a l’Estat espanyol de la Guàrdia Civil, el Cos Nacional de Policia (CNP), el Centre d’Intel·ligència contra el Terrorisme i el Crim Organitzat (CITCO), el Centre Nacional d’Intel·ligència (CNI), dels Mossos d’Esquadra i de l’Ertzaintza.

La pista de Jordi es tornava a recuperar amb la celebració del referèndum de l’1 d’octubre. L’inspector del CNP, ascendit a comissari, va ser l’encarregat el cap del servei operatiu de la BPI de Barcelona durant el desplegament policial espanyol amb motiu de la jornada de votacions, segons un informe policial presentat davant el jutjat que investigava l’actuació dels policies espanyols durant l’1-O. La funció del comissari Jordi aquell dia era liderar els “funcionaris intervinents d’investigació”, que seguint ordres del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, es van encarregar de “l’aproximació, entrada, recollida d’efectes, identificació de persones i alçament d’actes en els espais públics utilitzats per a la votació en el referèndum il·legal de l’1 d’octubre”, segons la documentació policial presentada al jutjat.


Reaccions polítiques

Un cop s’ha fet pública la notícia, diferents partits polítics han fet pública la seva reacció. En el cas de la formació anticapitalista, la CUP ha presentat una petició en el Parlament de Catalunya per demanar la compareixença davant la cambra catalana de l’actual ministre de l’Interior, Fernando Grande -Marlaska, així com el seu predecessor Juan Ignacio Zoido, responsable de la cartera durant el govern del Partit Popular.

Per la seva banda, el senador del Partit nacionalista Basc (PNB) Jon Inarritu ha informat a la Directa que un cop el Senat espanyol recuperi la seva activitat habitual -tanca les portes un cop es convoquen eleccions generals- formularà preguntes parlamentàries adreçades al Ministeri espanyol de l’Interior en relació a l’intent d’infiltració a la CUP.

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