Nacionales PP.Catalans :: 07/10/2013
Pel País Valencià, pels Països Catalans: el jovent trenquem les regles per canviar-ho tot!
[Cat/Cast] El 9 de Octubre volveremos a salir a la calle, volveremos a llamar muy fuerte que luchamos por nuestra liberación nacional, social y de género…
Catalan
És València, 9 d’octubre, i Arran tornarem a eixir al carrer. Tornarem a eixir al carrer desgraciadament, no només per reivindicar la nostra identitat com a poble, ho farem també perquè l’ofensiva ultraespanyolista i ultra catòlica segueix colpejant fort les nostres aspiracions d’emancipació a tots els nivells. Perquè l’estat espanyol segueix deixant-se la pell en vendre la nostra a preu de saldo cada dia que passa.
Seguim patint tant al País Valencià com a la resta de territoris baix domini espanyol les conseqüències de l’anticatalanisme més caspós. La ja habitual manca d’oferta per estudiar en valencià torna a deixar milers de joves sense l’oportunitat d’estudiar en la seua llengua. Una discriminació que patim també a peu de carrer, al nostre dia a dia, com ho torna a deixar ben clar l’últim cas d’agressió lingüística a les nostres terres. Carles Mateu, veí d’Almenara,ha sigut condemnat a 6 mesos de presó per dirigir-se en valencià a un guàrdia civil i, per desgràcia, no és l’únic cas. Una repressió cultural que s’estén a tot el territori ja siga de la mà de la Llei de Llengües de l’Aragó, d’atacs a la immersió lingüística, d’anul·lament de subvencions a les escoles en català o del TIL a les illes. El 9 d’Octubre però, ha de ser un dia més en la nostra lluita incansable en la reafirmació com a poble. Un dia més en què reivindiquem que la nostra unitat va tot just on arriben els seus atacs a la nostra identitat.
Ens trobem en un País Valencià de misèria, amb un atur juvenil de vergonya. Després de pràcticament 5 anys de crisi capitalista, el jovent seguim sent la carnassa d’esta estafa financera que sembla no tindre fi. Cada dia més precàries, amb un horitzó de “minijobs”, de temporalitat permanent i de pràctiques no remunerades a empreses sangoneres que ens porten a la desesperació, que ens roben el futur. Un horitzó però, que ens cal tenyir del roig del cooperativisme, de l’autoorganització popular i de l’assemblearisme de base. Un futur que ens cal guanyar dia a dia, als nostres barris, viles, pobles i ciutats per trencar amb la dictadura dels mercats i les elits capitalistes.
La ofensiva ultracatòlica que insisteix en continuar negant-nos el dret al propi cos, continua atacant la llibertat individual i col·lectiva de totes les persones. El ministeri de justícia, dirigit per l’ultraconservador A. Ruiz Gallardón pareix decidit a carregar-se tots els avanços, ja de per si insuficients, que havia fet l’Estat Espanyol en matèria de gènere. La contrareforma de l’avortament, pretén tornar a la caverna el dret a decidir sobre el propi cos, carregant-se de passada la ja poca educació sexual i el finançament públic d’anticonceptius. Un pas més en la tornada al nacional catolicisme franquista, en tornar la dona a la llar, privant-la d’eleccions personals i d’acció social.
A més a més, el feixisme segueix fent-li la feina bruta a l’Estat i a la seua policia. Seguim veient com els feixistes de carrer continuen sent els botxins que ataquen els i les assenyalades pels poderosos. Seguim patint agressions de tota mena a mans d’incoherents espanyolistes ultradretans que no fan més que coartar les nostres llibertats i boicotejar les alternatives i els espais que construïm dia a dia amb el sacrifici de tants. Però, per molt que es vesteixen de demòcrates, naturalistes o amants de l’esport, tenim ben clar que són els companys dels assassins de Guillem Agulló, de Carlos Palomino. I amb el record antifeixista de tantes i tantes persones, seguirem teixint consciències per no deixar-los avançar mai més, enlloc.
Seguirem lluitant, per canviar-ho tot. Perquè som conscients de la realitat que ens envolta. Perquè som conscients de les continues agressions que patim com a poble, com a classe i com a persones. El 9 d’Octubre tornarem a eixir al carrer, tornarem a cridar ben fort que lluitem pel nostre alliberament nacional, social i de gènere…
Pel País Valencià, Pels Països Catalans
El jovent trenquem les regles, per canviar-ho tot!
Castellano
Es Valencia, 9 de octubre, y Arran volveremos a salir a la calle. Volveremos a salir a la calle desgraciadamente, no sólo para reivindicar nuestra identidad como pueblo, lo haremos también porque la ofensiva ultraespanyolista y ultra católica sigue golpeando fuerte nuestras aspiraciones de emancipación a todos los niveles. Porque el estado español sigue dejándose la piel al vender la nuestra a precio de saldo cada día que pasa.
Seguimos sufriendo tanto en el País Valenciano como el resto de territorios bajo dominio español las consecuencias del anticatalanismo más casposo. La ya habitual carencia de oferta para estudiar en valenciano vuelve a dejar miles de jóvenes sin la oportunidad de estudiar en su lengua. Una discriminación que sufrimos también a pie de calle, a nuestro día a día, como lo vuelve a dejar muy claro el último caso de agresión lingüística a nuestras tierras. Carles Mateu, vecino de Almenara,ha sido condenado a 6 meses de prisión para dirigirse en valenciano a un guardia civil y, por desgracia, no es el único caso. Una represión cultural que se extiende en todo el territorio ya sea de la mano de la Ley de Lenguas de la Aragón, de ataques a la inmersión lingüística, de la anulación de subvenciones a las escuelas en catalán o del TIL en las islas. El 9 de Octubre pero, tiene que ser un día más en nuestra lucha incansable en la reafirmación como pueblo. Un día más en que reivindicamos que nuestra unidad va apenas donde llegan sus ataques a nuestra identidad.
Nos encontramos en un País Valenciano de miseria, con un paro juvenil de vergüenza. Después de prácticamente 5 años de crisis capitalista, la juventud seguimos siendo la *carnassa de esta estafa financiera que parece no tener fin.
Cada día más precarias, con un horizonte de “minijobs”, de temporalidad permanente y de prácticas no remuneradas a emprendidas sanguijuelas que nos traen a la desesperación, que nos roban el futuro. Un horizonte pero, que nos hay que teñir del rojo del cooperativismo, de la autoorganización popular y de el asamblearismo de base. Un futuro que nos hay que ganar día a día, en nuestros barrios, villas, pueblos y ciudades para romper con la dictadura de los mercados y las élites capitalistas.
La ofensiva ultracatòlica que insiste al continuar negándonos el derecho al propio cuerpo, continúa atacando la libertad individual y colectiva de todas las personas. El ministerio de justicia, dirigido por el ultraconservador A. Ruiz Gallardón *pareix decidido a cargarse todos los avances, ya de por si insuficientes, que había hecho el Estado Español en materia de género. La contrarreforma del aborto, pretende volver a la caverna el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, cargándose de paso la ya poca educación sexual y la financiación pública de anticonceptivos. Un paso más en el retorno al nacional catolicismo franquista, al volver la mujer al hogar, privándola de elecciones personales y de acción social.
Además, el fascismo sigue haciéndole el trabajo sucio en el Estado y a su policía. Seguimos viendo como los fascistas de calle continúan siendo los verdugos que atacan los y las señaladas por los poderosos. Seguimos sufriendo agresiones de todo tipo a manso de incoherentes españolistas ultraderechistas que no hacen más que coartar nuestras libertades y boicotear las alternativas y los espacios que construimos día a día con el sacrificio de tantos. Pero, por mucho que se visten de demócratas, naturalistas o amantes del deporte, tenemos muy claro que son los compañeros de los asesinos de Guillem Agulló, de Carlos Palomino. Y con el recuerdo antifascista de tantas y tantas personas, seguiremos tejiendo conciencias para no dejarlos avanzar nunca más, en ninguna parte.
Seguiremos luchando, para cambiarlo todo. Porque somos conscientes de la realidad que nos rodea. Porque somos conscientes de las continúas agresiones que sufrimos como pueblo, como clase y como personas. El 9 de Octubre volveremos a salir a la calle, volveremos a llamar muy fuerte que luchamos por nuestra liberación nacional, social y de género…
Por el País Valenciano, Por los Países Catalanes
La juventud rompemos las reglas, para cambiarlo todo!
Castellano
Es Valencia, 9 de octubre, y Arran volveremos a salir a la calle. Volveremos a salir a la calle desgraciadamente, no sólo para reivindicar nuestra identidad como pueblo, lo haremos también porque la ofensiva ultraespanyolista y ultra católica sigue golpeando fuerte nuestras aspiraciones de emancipación a todos los niveles. Porque el estado español sigue dejándose la piel al vender la nuestra a precio de saldo cada día que pasa.
Seguimos sufriendo tanto en el País Valenciano como el resto de territorios bajo dominio español las consecuencias del anticatalanismo más casposo. La ya habitual carencia de oferta para estudiar en valenciano vuelve a dejar miles de jóvenes sin la oportunidad de estudiar en su lengua. Una discriminación que sufrimos también a pie de calle, a nuestro día a día, como lo vuelve a dejar muy claro el último caso de agresión lingüística a nuestras tierras. Carles Mateu, vecino de Almenara,ha sido condenado a 6 meses de prisión para dirigirse en valenciano a un guardia civil y, por desgracia, no es el único caso. Una represión cultural que se extiende en todo el territorio ya sea de la mano de la Ley de Lenguas de la Aragón, de ataques a la inmersión lingüística, de la anulación de subvenciones a las escuelas en catalán o del TIL en las islas. El 9 de Octubre pero, tiene que ser un día más en nuestra lucha incansable en la reafirmación como pueblo. Un día más en que reivindicamos que nuestra unidad va apenas donde llegan sus ataques a nuestra identidad.
Nos encontramos en un País Valenciano de miseria, con un paro juvenil de vergüenza. Después de prácticamente 5 años de crisis capitalista, la juventud seguimos siendo la *carnassa de esta estafa financiera que parece no tener fin.
Cada día más precarias, con un horizonte de “minijobs”, de temporalidad permanente y de prácticas no remuneradas a emprendidas sanguijuelas que nos traen a la desesperación, que nos roban el futuro. Un horizonte pero, que nos hay que teñir del rojo del cooperativismo, de la autoorganización popular y de el asamblearismo de base. Un futuro que nos hay que ganar día a día, en nuestros barrios, villas, pueblos y ciudades para romper con la dictadura de los mercados y las élites capitalistas.
La ofensiva ultracatòlica que insiste al continuar negándonos el derecho al propio cuerpo, continúa atacando la libertad individual y colectiva de todas las personas. El ministerio de justicia, dirigido por el ultraconservador A. Ruiz Gallardón *pareix decidido a cargarse todos los avances, ya de por si insuficientes, que había hecho el Estado Español en materia de género. La contrarreforma del aborto, pretende volver a la caverna el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, cargándose de paso la ya poca educación sexual y la financiación pública de anticonceptivos. Un paso más en el retorno al nacional catolicismo franquista, al volver la mujer al hogar, privándola de elecciones personales y de acción social.
Además, el fascismo sigue haciéndole el trabajo sucio en el Estado y a su policía. Seguimos viendo como los fascistas de calle continúan siendo los verdugos que atacan los y las señaladas por los poderosos. Seguimos sufriendo agresiones de todo tipo a manso de incoherentes españolistas ultraderechistas que no hacen más que coartar nuestras libertades y boicotear las alternativas y los espacios que construimos día a día con el sacrificio de tantos. Pero, por mucho que se visten de demócratas, naturalistas o amantes del deporte, tenemos muy claro que son los compañeros de los asesinos de Guillem Agulló, de Carlos Palomino. Y con el recuerdo antifascista de tantas y tantas personas, seguiremos tejiendo conciencias para no dejarlos avanzar nunca más, en ninguna parte.
Seguiremos luchando, para cambiarlo todo. Porque somos conscientes de la realidad que nos rodea. Porque somos conscientes de las continúas agresiones que sufrimos como pueblo, como clase y como personas. El 9 de Octubre volveremos a salir a la calle, volveremos a llamar muy fuerte que luchamos por nuestra liberación nacional, social y de género…
Por el País Valenciano, Por los Países Catalanes
La juventud rompemos las reglas, para cambiarlo todo!






