Nacionales PP.Catalans :: 23/02/2014
David Fernández (CUP): La independència no és baixar una bandera i hissar una altra
Considera que la independencia no es sólo bajar una bandera e izar otra", sino una oportunidad para construir una sociedad "más justa e igualitaria".
Catalan
El diputat i portaveu de la CUP, David Fernández, considera que per a la majoria de catalans "la independència no és només baixar una bandera i hissar una altra", sinó una oportunitat per construir una societat "més justa i igualitària".
Segons ha afirmat aquest diputat en el Parlament de la Candidatura d'*Unitat Popular (CUP) existeix el risc que "des de les elits econòmiques i polítiques" catalanes es vulgui construir un nou Estat català tan similar a l'actual que pogués acabar sent "una mala còpia" de l'espanyol.
Per la CUP, que és una organització independentista i d'esquerres amb un marcat perfil antisistema, el procés sobiranista que viu Catalunya "és una oportunitat" per realitzar una àmplia transformació social, ha apuntat Fernández.
Dit d'una altra manera, ha subratllat, la CUP desitja "la independència per canviar-ho tot" i no perquè tot segueixi igual, i en aquest sentit, critica que "es parli tan poc" de l'Estat que es desitja construir, a diferència del que ocorre a Escòcia, on ha estat publicat un "llibre blanc" en el qual s'aprofundeix en el model de país que es vol tenir.
David Fernández ha lamentat que a Catalunya el debat sobre com convocar la consulta, davant la negativa del Govern al fet que se celebri, "tapa tot la resta", i ha considerat que això és un error ja que, ha dit, "no hi ha cap procés neutre" i "fan trampa aquells que diuen que primer ens ocupem de la independència i després ja veurem".
"Si retalles un 20 % els serveis sanitaris ja estàs optant per un model de país", ha advertit abans de denunciar que "hi ha un nacionalisme conservador que utilitza la bandera per amagar la cartera", per la qual cosa ha alertat que "hi ha un desequilibri social creixent a Catalunya, i això no és culpa ni de Madrid ni de Brusseles".
En la seva opinió, hauria de millorar bastant la informació que es proporciona als catalans sobre el que representaria l'Estat propi, pel que fa als informes que emet el Consell de Transició Nacional, alguna cosa que li fa pensar que "és cert que Espanya no és Gran Bretanya ni Mariano Rajoy és David Cameron, però també ho és que CiU no és el Scotish National Party (SNP)".
"Per a nosaltres -ha insistit- la independència és un instrument per tractar de canviar-ho tot, no només per baixar una bandera i hissar una altra; tenim una oportunitat històrica de fer un nou Estat amb uns drets socials molt consolidats".
Segons Fernández, quan es produeixi el "xoc de trens" entre "la legalitat espanyola i la legitimitat democràtica catalana" el *president Artur Mes "haurà de triar entre l'una i l'altra", i ell espera que opti per la segona.
En la seva opinió, aquesta decisió no hauria de ser presa en solitari per Mas sinó que hauria de ser adoptada conjuntament pel Pacte Nacional pel Dret a Decidir, la comissió parlamentària corresponent i el *Govern.
Per la CUP, quan es produeixi el "xoc de trens" no cal allargar la legislatura "gestionant un 'no' perllongat" ni convocar eleccions anticipades, sinó mantenir igualment la consulta "i posar les urnes al carrer perquè els catalans votin".
"Algú podria dir que mantenir la convocatòria, quan el Govern espanyol la impugni i quedi suspesa, seria desobediència, però en realitat seria obediència al mandat expressat democràticament pels catalans", ha considerat.
Fernández confessa que hi ha dos factors que li fan ser optimista sobre el procés, el primer és que "va d'a baix a a dalt" perquè "la clau és la gent, que és qui empeny, no són les elits", i el segon és que "el PP acabarà convertint la lluita per la consulta i la independència en una lluita per la democràcia", ja que "votar forma part de l'ADN de qualsevol país democràtic".
Castellano
El diputado y portavoz de la CUP, David Fernández, considera que para la mayoría de catalanes "la independencia no es sólo bajar una bandera e izar otra", sino una oportunidad para construir una sociedad "más justa e igualitaria".
Según ha afirmado este diputado en el Parlament de la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) existe el riesgo de que "desde las élites económicas y políticas" catalanas se quiera construir un nuevo Estado catalán tan similar al actual que pudiera acabar siendo "una mala copia" del español.
Para la CUP, que es una organización independentista y de izquierdas con un marcado perfil antisistema, el proceso soberanista que vive Catalunya "es una oportunidad" para realizar una amplia transformación social, ha apuntado Fernández.
Dicho de otro modo, ha subrayado, la CUP desea "la independencia para cambiarlo todo" y no para que todo siga igual, y en este sentido, critica que "se hable tan poco" del Estado que se desea construir, a diferencia de lo que ocurre en Escocia, donde ha sido publicado un "libro blanco" en el que se profundiza en el modelo de país que se quiere tener.
David Fernández ha lamentado que en Catalunya el debate sobre cómo convocar la consulta, ante la negativa del Gobierno a que se celebre, "tapa todo lo demás", y ha considerado que esto es un error ya que, ha dicho, "no hay ningún proceso neutro" y "hacen trampa aquellos que dicen que primero nos ocupamos de la independencia y después ya veremos".
"Si recortas un 20 % los servicios sanitarios ya estás optando por un modelo de país", ha advertido antes de denunciar que "hay un nacionalismo conservador que utiliza la bandera para esconder la cartera", por lo que ha alertado de que "hay un desequilibrio social creciente en Catalunya, y esto no es culpa ni de Madrid ni de Bruselas".
En su opinión, debería mejorar bastante la información que se proporciona a los catalanes sobre lo que representaría el Estado propio, con respecto a los informes que emite el Consejo de Transición Nacional, algo que le hace pensar que "es cierto que España no es Gran Bretaña ni Mariano Rajoy es David Cameron, pero también lo es que CiU no es el Scotish National Party (SNP)".
"Para nosotros -ha insistido- la independencia es un instrumento para tratar de cambiarlo todo, no sólo para bajar una bandera e izar otra; tenemos una oportunidad histórica de hacer un nuevo Estado con unos derechos sociales muy consolidados".
Según Fernández, cuando se produzca el "choque de trenes" entre "la legalidad española y la legitimidad democrática catalana" el president Artur Mas "deberá elegir entre una y otra", y él espera que opte por la segunda.
En su opinión, esta decisión no debería ser tomada en solitario por Mas sino que tendría que ser adoptada conjuntamente por el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir, la comisión parlamentaria correspondiente y el Govern.
Para la CUP, cuando se produzca el "choque de trenes" no hay que alargar la legislatura "gestionando un 'no' prolongado" ni convocar elecciones anticipadas, sino mantener igualmente la consulta "y poner las urnas en la calle para que los catalanes voten".
"Alguien podría decir que mantener la convocatoria, cuando el Gobierno español la impugne y quede suspendida, sería desobediencia, pero en realidad sería obediencia al mandato expresado democráticamente por los catalanes", ha considerado.
Fernández confiesa que hay dos factores que le hacen ser optimista sobre el proceso, el primero es que "va de abajo a arriba" porque "la clave es la gente, que es quien empuja, no son las élites", y el segundo es que "el PP acabará convirtiendo la lucha por la consulta y la independencia en una lucha por la democracia", puesto que "votar forma parte del ADN de cualquier país democrático".
Castellano
El diputado y portavoz de la CUP, David Fernández, considera que para la mayoría de catalanes "la independencia no es sólo bajar una bandera e izar otra", sino una oportunidad para construir una sociedad "más justa e igualitaria".
Según ha afirmado este diputado en el Parlament de la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) existe el riesgo de que "desde las élites económicas y políticas" catalanas se quiera construir un nuevo Estado catalán tan similar al actual que pudiera acabar siendo "una mala copia" del español.
Para la CUP, que es una organización independentista y de izquierdas con un marcado perfil antisistema, el proceso soberanista que vive Catalunya "es una oportunidad" para realizar una amplia transformación social, ha apuntado Fernández.
Dicho de otro modo, ha subrayado, la CUP desea "la independencia para cambiarlo todo" y no para que todo siga igual, y en este sentido, critica que "se hable tan poco" del Estado que se desea construir, a diferencia de lo que ocurre en Escocia, donde ha sido publicado un "libro blanco" en el que se profundiza en el modelo de país que se quiere tener.
David Fernández ha lamentado que en Catalunya el debate sobre cómo convocar la consulta, ante la negativa del Gobierno a que se celebre, "tapa todo lo demás", y ha considerado que esto es un error ya que, ha dicho, "no hay ningún proceso neutro" y "hacen trampa aquellos que dicen que primero nos ocupamos de la independencia y después ya veremos".
"Si recortas un 20 % los servicios sanitarios ya estás optando por un modelo de país", ha advertido antes de denunciar que "hay un nacionalismo conservador que utiliza la bandera para esconder la cartera", por lo que ha alertado de que "hay un desequilibrio social creciente en Catalunya, y esto no es culpa ni de Madrid ni de Bruselas".
En su opinión, debería mejorar bastante la información que se proporciona a los catalanes sobre lo que representaría el Estado propio, con respecto a los informes que emite el Consejo de Transición Nacional, algo que le hace pensar que "es cierto que España no es Gran Bretaña ni Mariano Rajoy es David Cameron, pero también lo es que CiU no es el Scotish National Party (SNP)".
"Para nosotros -ha insistido- la independencia es un instrumento para tratar de cambiarlo todo, no sólo para bajar una bandera e izar otra; tenemos una oportunidad histórica de hacer un nuevo Estado con unos derechos sociales muy consolidados".
Según Fernández, cuando se produzca el "choque de trenes" entre "la legalidad española y la legitimidad democrática catalana" el president Artur Mas "deberá elegir entre una y otra", y él espera que opte por la segunda.
En su opinión, esta decisión no debería ser tomada en solitario por Mas sino que tendría que ser adoptada conjuntamente por el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir, la comisión parlamentaria correspondiente y el Govern.
Para la CUP, cuando se produzca el "choque de trenes" no hay que alargar la legislatura "gestionando un 'no' prolongado" ni convocar elecciones anticipadas, sino mantener igualmente la consulta "y poner las urnas en la calle para que los catalanes voten".
"Alguien podría decir que mantener la convocatoria, cuando el Gobierno español la impugne y quede suspendida, sería desobediencia, pero en realidad sería obediencia al mandato expresado democráticamente por los catalanes", ha considerado.
Fernández confiesa que hay dos factores que le hacen ser optimista sobre el proceso, el primero es que "va de abajo a arriba" porque "la clave es la gente, que es quien empuja, no son las élites", y el segundo es que "el PP acabará convirtiendo la lucha por la consulta y la independencia en una lucha por la democracia", puesto que "votar forma parte del ADN de cualquier país democrático".






