lahaine.org
Nacionales PP.Catalans :: 27/01/2007

Repsol comienza el 2007 con un importante derrame de crudo en el litoral de Tarragona

GEPEC
Entre los propósitos de Repsol para este año se destaca el de obtener un máximo de beneficios para sus accionistas a cambio de dañar la salud y el medio ambiente de Tarragona. El peculiar regalo de Reyes de la empresa para los habitantes de la Costa Dorada es un derrame de petróleo.

Desde hace ya muchos años que en Tarragona tenemos que convivir con la incansable fumarola marrón de la refinería, que un día tras el otro oscurece el cielo de nuestros campos y es desperdigada cual lotería contaminante por el viento. También estamos acostumbrados a que los racks y ductos que van y vienen desde el Polígono Norte (La Pobla de Mafumet-El Morell) hasta el Polígono Sur (Tarragona-Vilaseca), tengan fugas a lo largo de los tramos enterrados o al descubierto. No nos sorprende que a menudo los mecheros de la refinería ardan con furia y envíen a la atmósfera miles de toneladas de gases contaminantes de manera incontrolada.

Desgraciadamente, tampoco nos sorprende que de manera más habitual que la que querríamos, el Campo de Tarragona y su litoral tengan que ser los testigos atónitos de la suciedad líquida con la cual Repsol arruina nuestro litoral, los fondos marinos y las playas.

Hace casi medio siglo que muchos tarragoneses recuerdan haber retornado más de una vez de la playa con la planta de los pies tatuada por manchas grasosas negras muy difíciles de limpiar. Efectivamente, el petróleo, también denominado crudo, que permite el funcionamiento del mundo del capital para algunos, deja su huella cruda y asquerosa para otros.

Una vez más el lugar del derrame ha sido la desgraciadamente bien conocida Monoboya de Repsol, el punto desde donde se descarga el crudo traído por gigantescos buques petroleros desde los lugares más remotos del plantea y destinado a ser conducido a la refinería. Nos preguntamos hasta cuando los ciudadanos de la Costa Dorada tendremos que pagar este precio ambiental. ¿Cuántas veces más tendremos que caminar sobre la suciedad de Repsol en nuestras playas, y lo que es peor, cuándo seremos testigos de un Exxon Valdez o de un Prestige en nuestro litoral?...

Lo peor de todo es que los ya demasiado habituales y constantes episodios de contaminación cuentan con la complicidad administrativa, empezando desde el Departamento de Medio Ambiente y Vivienda hasta al "ilustre" Ayuntamiento de Tarragona. Resulta realmente patético que el Ayuntamiento de Tarragona se arrastre ante la industria química hasta el punto de que sea este sector empresarial el que patrocine las fiestas mayores de la ciudad, con enormes carteles colgados en la fachada del ayuntamiento.

¿No piensan los señores Nadal y Mallol que una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad merece más que ser la puerta trastera de la industria química? Bien, no esperamos que nos responda el señor Nadal pues debe estar demasiado ocupado pesando los escasos kilos de materia orgánica que recoge selectivamente el municipio. (...)

Grupo de Estudio y Protección de los Ecosistemas del Campo, 06/01/2007. gepec.cat. Un Ojo en la Repsol

 

Contactar con La Haine

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal